Cardiólogo Pediatra · Médico UIS · Especialista UPB
Publicado: 31 de julio de 2026
Palpitaciones y taquicardia en niños y adolescentes: cuándo el corazón acelerado preocupa
«Doctor, mi hijo dice que el corazón se le va a salir.» Es una de las frases que más escucho en consulta, y casi siempre llega con una mezcla de susto y dudas: ¿es normal?, ¿es del corazón?, ¿lo dejo hacer deporte? La buena noticia es que, en niños y adolescentes, la mayoría de las palpitaciones tienen una explicación tranquila. La otra cara es que un pequeño porcentaje sí esconde un problema del ritmo cardíaco que conviene encontrar a tiempo.
Este artículo te ayuda a distinguir lo uno de lo otro: qué es una palpitación, cuándo el corazón acelerado es una respuesta sana y cuándo es una señal de alarma, qué exámenes se usan y cuáles son las banderas rojas que no deberías dejar pasar.
🎥 El Dr. Bohórquez explica cuándo el corazón acelerado de un niño es una señal de alarma.
Palpitación, taquicardia, «corazón acelerado»: ¿es lo mismo?
Vale la pena separar tres palabras que las familias suelen usar como sinónimos, porque significan cosas distintas:
- Palpitación: la sensación de notar los propios latidos. El niño siente que el corazón le golpea, le brinca, le «tiembla» o le va muy rápido.
- Taquicardia: el dato medible de que la frecuencia cardíaca está por encima de lo normal para la edad.
- Corazón acelerado: la forma cotidiana de describir cualquiera de las dos.
La distinción importa porque se puede tener taquicardia sin sentirla (muchos niños no se enteran) y se pueden sentir palpitaciones con una frecuencia totalmente normal (sobre todo con ansiedad). Por eso el objetivo de la evaluación no es solo «ver si va rápido», sino correlacionar lo que el niño siente con lo que el corazón está haciendo de verdad en ese instante.
¿Qué frecuencia cardíaca es normal en un niño?
El corazón de los niños late más rápido que el de los adultos, y va bajando con la edad. Estos son los rangos aproximados en reposo y despierto. No son cifras para diagnosticar en casa: la frecuencia sube con normalidad por fiebre, llanto, juego o emoción.
| Edad | Frecuencia en reposo (aprox.) |
|---|---|
| Recién nacido (0–1 mes) | 100–160 latidos por minuto |
| Lactante (1–12 meses) | 90–150 latidos por minuto |
| 1–2 años | 80–130 latidos por minuto |
| 3–5 años | 80–120 latidos por minuto |
| 6–9 años | 70–110 latidos por minuto |
| 10–14 años | 60–100 latidos por minuto |
| 15 años o más | 60–100 latidos por minuto (rango adulto) |
Las causas benignas: las más frecuentes con diferencia
Antes de pensar en el corazón, la mayoría de las palpitaciones en pediatría se explican por causas que están fuera del sistema eléctrico cardíaco. El corazón simplemente responde, como debe, a un estímulo:
| Causa | Por qué acelera el corazón |
|---|---|
| Ejercicio y juego | Respuesta normal y sana. El corazón sube y baja de forma gradual. |
| Fiebre e infecciones | Cada grado de temperatura sube la frecuencia varias decenas de latidos. |
| Ansiedad, estrés y emoción | Muy común en adolescentes. Suele venir con respiración rápida, hormigueo y sensación de ahogo. |
| Cafeína y energizantes | Bebidas energéticas, café, gaseosas, té y algunos preentrenos. Causa muy subestimada en adolescentes. |
| Deshidratación o ayuno | Menos volumen de sangre obliga al corazón a latir más rápido. |
| Anemia | Menos transporte de oxígeno; el corazón compensa acelerándose. |
| Tiroides acelerada y ciertos medicamentos | El hipertiroidismo, descongestionantes y broncodilatadores pueden producir taquicardia. |
En adolescentes, vale la pena insistir en la cafeína y las bebidas energizantes: es frecuente que el síntoma desaparezca por completo al retirarlas. En la consulta con teenagers, revisar hábitos de sueño, consumo de estimulantes y nivel de ansiedad resuelve buena parte de los casos sin necesidad de tratamiento cardíaco (Sedaghat-Yazdi et al., Pediatric Clinics of North America, 2014).
Las causas cardíacas: el grupo que sí hay que encontrar
Aquí el corazón no está respondiendo a un estímulo externo, sino que el problema está en su propio sistema eléctrico: hablamos de arritmias en niños. Son menos frecuentes, pero son las que justifican toda la evaluación. La pista clínica más útil para sospecharlas es el patrón: empiezan y terminan de golpe (como un interruptor), aparecen en reposo, van muy rápido y a veces se acompañan de mareo, dolor de pecho o desmayo.
| Causa | ¿Qué es? | ¿Cuándo sospechar? |
|---|---|---|
| Taquicardia supraventricular (TSV) | Un cortocircuito eléctrico que dispara latidos muy rápidos y regulares. Es la arritmia sostenida más frecuente en niños. | Inicio y fin bruscos, frecuencia muy alta (a menudo 180–220 lpm o más), sensación de «motor disparado». |
| Wolff-Parkinson-White (WPW) | Una vía eléctrica extra de nacimiento que puede generar TSV y, en casos raros, arritmias peligrosas. | Se ve en el electrocardiograma incluso sin síntomas; obliga a una valoración aunque el niño se sienta bien. |
| Extrasístoles | Latidos adelantados sueltos. La mayoría son benignos en corazones sanos. | Sensación de «vuelco» o «salto» aislado. Si son muy frecuentes o con ejercicio, se estudian. |
| Síndrome de QT largo | Alteración eléctrica heredada que predispone a arritmias graves. | Palpitaciones con desmayo, sobre todo con esfuerzo o susto. Antecedente familiar de muerte súbita. |
| Taquicardia ventricular | Arritmia rápida originada en los ventrículos. Poco común pero seria. | Palpitaciones con mareo o desmayo, en niños con cardiopatía o antecedente familiar de riesgo. |
El Wolff-Parkinson-White merece una mención aparte porque puede detectarse en un electrocardiograma de rutina aunque el niño nunca haya tenido síntomas. La mayoría de estos niños evoluciona bien, pero existe un grupo que requiere estudio del riesgo eléctrico antes de dar el alta tranquila, y por eso un patrón de WPW siempre debe revisarlo un cardiólogo pediatra (Corral et al., Advances in Pediatrics, 2025).
🚨 Banderas rojas: cuándo no quedarse esperando
No todas las palpitaciones se evalúan igual. Si tu hijo presenta alguna de estas señales, busca una valoración cardiológica pediátrica sin dejarlo pasar:
- El episodio empieza y termina de golpe, como si alguien prendiera y apagara un interruptor.
- Ocurre en reposo, sin ejercicio, fiebre ni emoción que lo explique.
- Se acompaña de mareo, dolor de pecho o desmayo.
- Aparece durante o justo después del ejercicio intenso.
- Dura mucho tiempo (minutos largos sin volver a la normalidad).
- Antecedente familiar de muerte súbita en menores de 50 años, arritmia hereditaria o marcapasos a edad temprana.
- Niño con cardiopatía conocida o cirugía cardíaca previa que empieza con palpitaciones.
Si durante un episodio el niño se pone muy pálido, le cuesta respirar, tiene dolor de pecho o se desmaya, no es momento de observar en casa: urgencias.
Cómo se estudian las palpitaciones en consulta
El reto de las palpitaciones es que casi nunca ocurren en el consultorio: van y vienen. Por eso la evaluación combina varios pasos cuyo objetivo común es capturar el ritmo en el momento del síntoma.
1. Historia clínica dirigida
Cómo empieza y cómo termina (gradual o brusco), qué tan rápido va, cuánto dura, qué lo desencadena, si hay mareo o desmayo, consumo de cafeína o energizantes, y antecedentes familiares. Esta conversación orienta gran parte del diagnóstico.
2. Examen físico cardiovascular
Auscultación, pulsos, presión arterial y búsqueda de soplos o signos de problema estructural.
3. Electrocardiograma
Rápido e indoloro. Puede mostrar patrones reveladores como Wolff-Parkinson-White, QT largo o signos de preexcitación, incluso si el niño no tiene síntomas en ese momento. Siempre es el primer examen.
4. Monitoreo Holter de 24 horas ⭐
El examen estrella para las palpitaciones. Registra cada latido durante un día completo en la vida normal del niño, lo que permite «atrapar» la arritmia justo cuando aparece. Su rendimiento sube cuando el niño tiene síntomas frecuentes y lleva un diario de episodios para correlacionar.
5. Monitor de eventos / parche de varios días
Cuando los episodios son más espaciados (una o dos veces por semana), un registro de más días que el Holter aumenta la probabilidad de capturar el evento.
6. Ecocardiograma (cuando está indicado)
Se ordena si hay soplo, sospecha de problema estructural o el electrocardiograma lo sugiere. Permite ver el corazón por dentro de forma indolora y sin radiación.
La elección entre Holter de 24 horas y monitoreo de más días depende de cada cuánto se repiten los episodios: a mayor frecuencia de síntomas, mayor el rendimiento del Holter para documentar la arritmia (Goto et al., Annals of Pediatric Cardiology, 2023). En el consultorio del Dr. Andrés Bohórquez, electrocardiograma, ecocardiograma y Holter están disponibles en la misma sede, lo que permite cerrar el estudio en pocos días en lugar de meses de remisiones.
Qué hacer (y qué no) cuando se dispara el corazón
En el momento
- Mantén la calma y siéntalo o acuéstalo. Tu tranquilidad baja la ansiedad del niño, que muchas veces alimenta el síntoma.
- Cuenta los latidos un minuto si puedes, y mira la hora de inicio.
- Si ya tiene diagnóstico de TSV, aplica la maniobra vagal que le enseñó su cardiólogo (no improvises maniobras vistas en internet en un niño sin diagnóstico).
- Dale agua si está consciente y tranquilo.
Cuándo ir a urgencias de inmediato
- El episodio no cede en pocos minutos.
- Hay dolor de pecho, dificultad para respirar o palidez intensa.
- El niño se desmaya o queda muy decaído.
- Es un bebé que está irritable, comiendo mal, sudoroso o respirando rápido sin explicación.
Qué NO hacer
- No darle bebidas energizantes ni café «para reanimarlo»: empeoran la taquicardia.
- No automedicar con remedios de presión o tranquilizantes sin diagnóstico.
- No restringir el deporte por meses por miedo sin una evaluación. Si el estudio es normal, la mayoría de los niños puede y debe seguir activa; la decisión la guía el cardiólogo, no el susto.
- No buscar diagnóstico en foros. El mismo síntoma cambia de significado según el contexto y la edad.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que a mi hijo se le acelere el corazón?
Sí, casi siempre. El corazón de un niño se acelera de forma normal con el ejercicio, la fiebre, el llanto, el susto o una emoción fuerte; eso se llama taquicardia sinusal y es una respuesta sana del cuerpo. El corazón se desacelera solo al cesar el estímulo. La preocupación aparece cuando la aceleración empieza y termina de golpe, ocurre en reposo o se acompaña de mareo, dolor de pecho o desmayo.
¿Qué diferencia hay entre palpitaciones y taquicardia?
Una palpitación es la sensación de notar los propios latidos: el niño siente que el corazón le golpea, le salta o le va muy rápido. La taquicardia es el dato medible de que la frecuencia cardíaca está por encima de lo normal para la edad. Se puede tener taquicardia sin sentirla y sentir palpitaciones con una frecuencia normal. Por eso el examen busca correlacionar el síntoma con el ritmo real.
¿Cuándo una taquicardia en niños es preocupante?
Cuando empieza y termina de forma brusca (como un interruptor), cuando ocurre en reposo sin causa, cuando se acompaña de mareo, dolor de pecho, dificultad para respirar o desmayo, cuando dura mucho tiempo, o cuando hay antecedente familiar de muerte súbita o arritmia. Esos episodios deben evaluarse con un cardiólogo pediatra.
¿Qué examen detecta la causa de las palpitaciones?
El electrocardiograma es el primer paso y puede mostrar patrones como Wolff-Parkinson-White o QT largo aun sin síntomas en ese momento. Pero como las palpitaciones van y vienen, el examen que más rinde es el Holter de 24 horas (o un monitor de eventos por más días), que registra el ritmo durante la vida normal del niño para capturar el episodio cuando ocurre.
¿La cafeína o las bebidas energizantes causan palpitaciones en adolescentes?
Sí. Las bebidas energizantes, el exceso de café o gaseosas con cafeína, algunos descongestionantes y los suplementos para rendimiento son una causa muy frecuente de palpitaciones en adolescentes. Suspenderlos suele resolver el síntoma. Aun así, si las palpitaciones persisten sin esos estímulos conviene una evaluación.
¿Qué es la taquicardia supraventricular (TSV)?
Es la arritmia sostenida más frecuente en niños. El corazón late de forma muy rápida y regular (a menudo más de 180-220 latidos por minuto) por un cortocircuito eléctrico, y el episodio empieza y termina de golpe. Suele ser tratable y muchos casos se resuelven con maniobras, medicación o un procedimiento de ablación cuando es necesario. Se diagnostica capturando el ritmo durante un episodio.
¿Qué hago si a mi hijo se le dispara el corazón de repente?
Mantén la calma y siéntalo o acuéstalo. Si ya tiene un diagnóstico de TSV, aplica la maniobra vagal que le enseñó su cardiólogo. Cuenta los latidos en un minuto si puedes y anota la hora y la duración. Acude a urgencias si el episodio no cede en pocos minutos, o si hay dolor de pecho, dificultad para respirar, palidez intensa o desmayo.
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¿A tu hijo se le acelera el corazón y no sabes si es algo serio?
El Dr. Andrés Bohórquez Garnica, cardiólogo pediatra en Medellín, realiza la valoración cardiológica completa con electrocardiograma, Holter de 24 horas y ecocardiograma en el mismo consultorio de Envigado. En pocos días puedes salir de la duda: si las palpitaciones son benignas o necesitan tratamiento.
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- Goto L, et al. Diagnostic yield of ambulatory cardiac monitoring in pediatric patients with palpitations. Annals of Pediatric Cardiology. 2023;16(2):109-113. PubMed
- Sedaghat-Yazdi F, Koenig PR. The teenager with palpitations. Pediatric Clinics of North America. 2014;61(1):63-79. PubMed
- Corral I, et al. A Review of Wolff-Parkinson-White for the General Practitioner. Advances in Pediatrics. 2025;72(1):235-244. PubMed

